La Historia
UN PATCHOULI es una evocación de libertad y misterio, una ola de sensaciones que te transporta a otros mundos. Desde la primera aplicación, las notas de salida de haba tonka te envuelven con una calidez intrigante, invitándote a disfrutar de la esencia pura de un perfume que es tanto rebelde como refinado.
En su corazón, UN PATCHOULI revela la esencia pura del pachulí indonesio, combinada con la sofisticación de la madera de cedro de Virginia y la esencia cremosa y terrosa del sándalo australiano. Esta mezcla exótica es un tributo a la Ruta de la Seda que llevó este enigmático aroma a los rincones más remotos del mundo.
Por último, las notas de fondo de bálsamo de Tolú y la esencia de madera de cade marroquí crean un final duradero e inolvidable. Estas notas añaden un toque de complejidad y profundidad, cerrando con una experiencia olfativa que perdura y evoluciona a lo largo del día, recordando tanto las hojas secas del arbusto de pachulí como las opulentas sedas que una vez llevaron su dulce y tentador olor.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.
Description
UN PATCHOULI es una evocación de libertad y misterio, una ola de sensaciones que te transporta a otros mundos. Desde la primera aplicación, las notas de salida de haba tonka te envuelven con una calidez intrigante, invitándote a disfrutar de la esencia pura de un perfume que es tanto rebelde como refinado.
En su corazón, UN PATCHOULI revela la esencia pura del pachulí indonesio, combinada con la sofisticación de la madera de cedro de Virginia y la esencia cremosa y terrosa del sándalo australiano. Esta mezcla exótica es un tributo a la Ruta de la Seda que llevó este enigmático aroma a los rincones más remotos del mundo.
Por último, las notas de fondo de bálsamo de Tolú y la esencia de madera de cade marroquí crean un final duradero e inolvidable. Estas notas añaden un toque de complejidad y profundidad, cerrando con una experiencia olfativa que perdura y evoluciona a lo largo del día, recordando tanto las hojas secas del arbusto de pachulí como las opulentas sedas que una vez llevaron su dulce y tentador olor.
























